El domingo por la tarde me dio un ataque de arritmia cardiaca. Fue horrible. De cierta manera ya lo esperaba porque me quitaron el medicamento que tomaba para controlarlas debido a que me estaba provocando daño a la tiroides. Lo peor fue que todo pasó en plana tarde cuando las veces que había tenido estos incidentes era a plena noche mientras dormía. Lo más pronto que pude me tomé el medicamento nuevo y después de 10 min mi corazón se regularizó.
El lunes fui a mi cita con el nefrólogo y aproveché para hablar con la cardióloga. Al explicarle lo ocurrido y decirle que mi frecuencia no era mayor a 90 me ordenó que ya no volviera a tomar la medicina y que cuando tuviera otro episodio acudiera al hospital para que me hagan un electrocardiograma. Sólo queda esperar a que me pase otro episodio y ya veremos qué pasa.
Después de todo así es la vida, ¿verdad?
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