martes, 11 de febrero de 2020

14 de febrero

¿Qué mejor regalo para este 14 de febrero, que una bella historia de amistad?

Todo comenzó con dos pequeños en la primaria y un puñado de hojas.

Una mañana, el pequeño Bastian se encontró con una niña, Jandy, que sollozaba sola junto a unos árboles. El niño se acercó a ella y pronto se hicieron amigos; la tristeza de la pequeña se evaporó suavemente. Y ahí, junto a los árboles y la hojarasca, se hicieron una promesa infantil, como si fuera un juego: "siempre seremos amigos".

Pero el tiempo transcurrió como el río y el agua y una tarde de secundaria, al salir de la escuela, ambos jóvenes fueron sorprendidos por una lluvia que los hizo correr a refugiarse entre un recoveco muy estrecho, quedando casi en un abrazo. Ambos bajo la lluvia, en medio de un bosque, entre el susurro de las gotas de agua al caer.

Sus ojos se miraron como nunca antes; parecían verse por primera vez. Sus corazones se alocaron, su respiración era agitada... Sus bocas se acercaron. Pero entre ellos estaba latente una promesa, unas palabras que dos niños se juraron en una mañana y que ellos estaban dispuestos a cumplir por sobre todo: siempre serían amigos.

Pero esto es sólo el comienzo de todas las aventuras, las sonrisas, las travesuras.

Junto a Bastian, Jandy, Sergio y Javir vas a reír, a llorar y a vivir mil aventuras que quedarán por siempre en tu corazón.Una mañana, el pequeño Bastian se encontró con una niña, Jandy, que sollozaba sola junto a unos árboles. El niño se acercó a ella y pronto se hicieron amigos; la tristeza de la pequeña se evaporó suavemente. Y ahí, junto a los árboles y la hojarasca, se hicieron una promesa infantil, como si fuera un juego: "siempre seremos amigos".

Pero el tiempo transcurrió como el río y el agua y una tarde de secundaria, al salir de la escuela, ambos jóvenes fueron sorprendidos por una lluvia que los hizo correr a refugiarse entre un recoveco muy estrecho, quedando casi en un abrazo. Ambos bajo la lluvia, en medio de un bosque, entre el susurro de las gotas de agua al caer.

Sus ojos se miraron como nunca antes; parecían verse por primera vez. Sus corazones se alocaron, su respiración era agitada... Sus bocas se acercaron. Pero entre ellos estaba latente una promesa, unas palabras que dos niños se juraron en una mañana y que ellos estaban dispuestos a cumplir por sobre todo: siempre serían amigos.

Pero esto es sólo el comienzo de todas las aventuras, las sonrisas, las travesuras.

Junto a Bastian, Jandy, Sergio y Javir vas a reír, a llorar y a vivir mil aventuras que quedarán por siempre en tu corazón.