miércoles, 10 de septiembre de 2008

Arritmia


El domingo por la tarde me dio un ataque de arritmia cardiaca. Fue horrible. De cierta manera ya lo esperaba porque me quitaron el medicamento que tomaba para controlarlas debido a que me estaba provocando daño a la tiroides. Lo peor fue que todo pasó en plana tarde cuando las veces que había tenido estos incidentes era a plena noche mientras dormía. Lo más pronto que pude me tomé el medicamento nuevo y después de 10 min mi corazón se regularizó.
El lunes fui a mi cita con el nefrólogo y aproveché para hablar con la cardióloga. Al explicarle lo ocurrido y decirle que mi frecuencia no era mayor a 90 me ordenó que ya no volviera a tomar la medicina y que cuando tuviera otro episodio acudiera al hospital para que me hagan un electrocardiograma. Sólo queda esperar a que me pase otro episodio y ya veremos qué pasa.
Después de todo así es la vida, ¿verdad?

jueves, 4 de septiembre de 2008

El séptimo día

Hoy devoro plumas y los pájaros son agua,

arqueo las cejas y la tierra se contrae,

hablo y la brisa baila,

río y un huracán se retuerce.

El Apocalipsis es una quimera,

el Ragnarok un juego de canicas.

A mi orden el sol se evapora

y la luna se encierra en su cuna.

Los hombres son mis hormigas;

mi boca los regurgita.

Hago del mundo un arlequín,

del universo mi caballo de madera.

Sin mí todo es nada y la nada mi sueño.

Pero es tarde y estoy cansado.

Pongo en la hamaca mi cuaderno.


Ramón López Morales