lunes, 27 de abril de 2009

Hermana

Dijeron que respiraste antes de nacer,
que ingeriste líquido amniótico. Suele pasar.
De pequeño pregunté por ti.

Extraño tu voz, tu cara,
extraño las peleas que no tuvimos,
los desacuerdos.

Tu ausencia ha sido constante en mis desiciones
pero he cegado mis oídos y he caído sin norte.

¿Sabes? Creo que alguna vez te conocí.
¿Eras un sueño o una voz de luz
o la bruma de la noche dibujando palabras?

Entre nubes encontré tus ojos pero
¿alguna vez podré acariciar tu rostro?

Sé que llegará el instante
y entonces no habrá viento que resquebraje mi voz,
ni alas que te lleven lejos.
Estaremos juntos,
donde la vida sea sólo una gota de luz en el tiempo.

No hay comentarios: